- Evelyn Maria Rodriguez Escobar
- Ileana Lizeth Saz Acevedo
- Karen Julissa Serrano Guevara
Capitalismo
Capitalismo
Definición analítica
del capitalismo.
El capitalismo es el sistema socioeconómico en el cual el
capital se convierte en el principal motor de la economía, siendo el dinero y
los bienes de producción los que la sostienen en los distintos países del mundo.
Es un régimen económico donde la propiedad de los medios de producción es
privada , llevando llevado al país a una acaparación de los más ricos a tener
más dinero ya que son ellos los que manejan de gran manera la producción,
debido a que la tierra y la capital son de propiedad privada y son pocas manos
la que lo tienen, el sector empresarial es como el principal actor económico y
la distribución del producto y el excedente se da en forma de salarios para la
clase trabajadora entonces así es como se genera una brecha entre las clases
sociales.
Campo de
acción del capitalismo.
Esta problemática social afecta a todas las personas que están en
países con el sistema socioeconómico capitalista, sin embargo, presenta mayor
desventaja a las personas de bajos recursos.
Ventajas y
desventajas/ Ejemplos concretos de la sociedad salvadoreña.
Ventajas:
1. Se estimula de forma directa la
productividad en la economía, osea, quien produce más, con menores costos,
obtiene un mayor beneficio económico que a su vez puede volver a invertir
generando en espiral una riqueza creciente.
2. El
Comportamiento Competitivo va a generar la solución más adecuada para la
sociedad.
3. Se estimula la
individualidad, la imaginación y la innovación, ya que el individuo quien
figura como inversor es quien exprime sus neuronas buscando la manera de
incrementar su beneficio económico.
4. Se descubren nuevos nichos de
mercado, nuevas formas de comercio, etc.
5. Respeta
la libertad de elección del individuo.
6. Los
desequilibrios que se producen tienden a ser sólo temporales.
7. Libre
competencia de precios.
En nuestro país las ventajas no son tan notorias pero si existen,
todas estas ventajas se reflejan en nuestra sociedad, un ejemplo es la libre
competencia de precios podemos darnos cuenta de esto porque las empresas tienen
la libertad de poner los precios que quieran y como existe competencias, osea
muchas empresas vendiendo un mismo producto, los precios no se pueden elevar
tanto y así podemos mantener un equilibrio de precios para la sociedad.
También se promueven las actitudes emprendedoras para todas las personas.
También se promueven las actitudes emprendedoras para todas las personas.
Desventajas:
1.
Desigualdad de las clases sociales, “el rico
se hace mas rico y el pobre se hace mas pobre”.
2.
La privatización de servicios
público.
3.
El estado no ampara a las
clases sociales más desfavorecidas.
4.
Hay mucho más desempleo.
5.
Salarios bajos.
6.
Explotación de la clase
trabajadora, inadecuado empleo del capital.
7.
El hombre pasa a ser un
recurso de producción más.
En nuestra sociedad vemos notoriamente las desventajas que tiene
nuestro sistema económico, por ejemplo en nuestro país poco a poco se esta
incrementando la pobreza, hay mucho mas desempleo y la clase mas baja no es de
mucho interés para el estado.
Para el caso de la explotación de la clase trabajadora se ve mucho en las maquilas de nuestro país, ya que explotan a las personas que trabajan allí, haciendo que trabajen más horas de las que son, sin descanso apropiado y con un salario absurdo para todo lo que ellas se matan trabajando.
Para el caso de la explotación de la clase trabajadora se ve mucho en las maquilas de nuestro país, ya que explotan a las personas que trabajan allí, haciendo que trabajen más horas de las que son, sin descanso apropiado y con un salario absurdo para todo lo que ellas se matan trabajando.
Análisis
comparativo con citas de documentos de la Doctrina Social de la Iglesia.
"Si por «capitalismo» se entiende un sistema
económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del
mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con
los medios de producción, de la libre creatividad humana en el sector de la
economía, la respuesta ciertamente es positiva, aunque quizá sería más
apropiado hablar de «economía de empresa» «economía de mercado», o simplemente
de «economía libre». Pero si por «capitalismo» se entiende un sistema en el
cual la libertad, en el ámbito económico, no está encuadrada en un sólido
contexto jurídico que la ponga al servicio de la libertad humana integral y la
considere como una particular dimensión de la misma, cuyo centro es ético y
religioso, entonces la respuesta es absolutamente negativa".
"Se puede hablar justamente de lucha contra un sistema económico, entendido como método que asegura el predominio absoluto del capital, la posesión de los medios de producción y la tierra, respecto a la libre subjetividad del trabajo del hombre. En la lucha contra este sistema no se pone, como modelo alternativo, el sistema socialista, que de hecho es un capitalismo de Estado, sino una sociedad basada en el trabajo libre, en la empresa y en la participación. Esta sociedad tampoco se opone al mercado, sino que exige que éste sea controlado oportunamente por las fuerzas sociales y por el Estado, de manera que se garantice la satisfacción de las exigencias fundamentales de toda la sociedad".
Juan Pablo II, Centesimus Annus
"Se puede hablar justamente de lucha contra un sistema económico, entendido como método que asegura el predominio absoluto del capital, la posesión de los medios de producción y la tierra, respecto a la libre subjetividad del trabajo del hombre. En la lucha contra este sistema no se pone, como modelo alternativo, el sistema socialista, que de hecho es un capitalismo de Estado, sino una sociedad basada en el trabajo libre, en la empresa y en la participación. Esta sociedad tampoco se opone al mercado, sino que exige que éste sea controlado oportunamente por las fuerzas sociales y por el Estado, de manera que se garantice la satisfacción de las exigencias fundamentales de toda la sociedad".
Juan Pablo II, Centesimus Annus
"La libre concurrencia, en virtud de una dialéctica que le era intrínseca, había terminado por destruirse o casi destruirse a sí misma; había conducido a una gran concentración de la riqueza y a la acumulación de un poder económico enorme en manos de pocos, y éstos muchas veces no son ni dueños siquiera, sino sólo depositarios y administradores, que rigen el capital a su voluntad y arbitrio.”
Mater et Magistra, Juan XXIII
“La propiedad de los medios de producción, tanto en el campo industrial como agrícola, es justa y legítima cuando se emplea para un trabajo útil; pero resulta ilegítima cuando no es valorada o sirve para impedir el trabajo de los demás u obtener unas ganancias que no son fruto de la expansión global del trabajo y de la riqueza social, sino más bien de su compresión, de la explotación ilícita, de la especulación y de la ruptura de la solidaridad en el mundo laboral. Este tipo de propiedad no tiene ninguna justificación y constituye un abuso ante Dios y los hombres"
Juan Pablo II, Centesimus Annus
"Desde esta perspectiva, sigue siendo inaceptable la postura del «rígido » capitalismo, que defiende el derecho exclusivo a la propiedad privada de los medios de producción, como un «dogma» intocable en la vida económica. El principio del respeto del trabajo, exige que este derecho se someta a una revisión constructiva en la teoría y en la práctica. En efecto, si es verdad que el capital, al igual que el conjunto de los medios de producción, constituye a su vez el producto del trabajo de generaciones, entonces no es menos verdad que ese capital se crea incesantemente gracias al trabajo llevado a cabo con la ayuda de ese mismo conjunto de medios de producción, que aparecen como un gran lugar de trabajo en el que, día a día, pone su empeño la presente generación de trabajadores. Se trata aquí, obviamente, de las distintas clases de trabajo, no solo del llamado trabajo manual, sino también del múltiple trabajo intelectual, desde el de planificación al de dirección. Bajo esta luz adquieren un significado de relieve particular las numerosas propuestas hechas por expertos en la doctrina social católica y también por el Supremo Magisterio de la Iglesia. Son propuestas que se refieren a la copropiedad de los medios de trabajo, a la participación de los trabajadores en la gestión y o en los beneficios de la empresa, al llamado «accionariado» del trabajo y otras semejantes. Independientemente de la posibilidad de aplicación concreta de estas diversas propuestas, sigue siendo evidente que el reconocimiento de la justa posición del trabajo y del hombre del trabajo dentro del proceso productivo exige varias adaptaciones en el ámbito del mismo derecho a la propiedad de los medios de producción".
"El mero paso de los medios de producción a propiedad del Estado, dentro del sistema colectivista, no equivale ciertamente a la «socialización» de esta propiedad. Se puede hablar de socialización únicamente cuando quede asegurada la subjetividad de la sociedad, es decir, cuando toda persona, basándose en su propio trabajo, tenga pleno título a considerarse al mismo tiempo «copropietario» de esa especie de gran taller de trabajo en el que se compromete con todos. Un camino para conseguir esa meta podría ser el de asociar, en cuanto sea posible, el trabajo a la propiedad del capital y dar vida a una rica gama de cuerpos intermedios con finalidades económicas, sociales, culturales: cuerpos que gocen de una autonomía efectiva respecto a los poderes públicos, que persigan sus objetivos específicos manteniendo relaciones de colaboración leal y mutua, con subordinación a las exigencias del bien común y que ofrezcan forma y naturaleza de comunidades vivas; es decir, que los miembros respectivos sean considerados y tratados como personas y sean estimulados a tomar parte activa en la vida de dichas comunidades".
Juan Pablo II Laborem Exercens.
"Tampoco apoya el cristiano la ideología liberal, que cree exaltar la libertad individual sustrayéndola a toda limitación, estimulándola con la búsqueda exclusiva del interés y del poder, y considerando las solidaridades sociales como consecuencias más o menos automáticas de iniciativas individuales y no ya como fin y motivo primario del valor de la organización social".
Pablo VI Octogésima Adveniens como podemos ver en todos los artículos de las respectivas encíclicas citadas anteriormente la Iglesia no esta de acuerdo en totalidad con el capitalismo, primeramente porque este invita a la persona a apoderarse de cosas que han sido creados por Dios para cada ser sobre la tierra, por tanto nadie tiene derecho de ser dueño de ellas, cada ser debería de tener garantizado el poder cosechar u ofrecer su mano de obra a cambio de una cantidad de o de suplementos que le permitan llevar una vida digna, en la cual no tenga que sufrir porque no es capaz ni de garantizarse sus necesidades básicas, cada ser humano ha sido creado a imagen y semejanza de Dios por tanto todos deberíamos de tener las mismas oportunidades ya que nadie es mas ni menos que alguien cada ser sobre la tierra debería tener el mismo derecho de ocupar todo lo que Dios a puesto a disposición del ser humano.
También cabe mencionar que el capitalismo inculca en la persona un pensamiento egoísta que lo lleva a pensar solamente en el , en lo que a él le conviene, en lo que a él lo ayudara a mantener o mejorar sobre todo su situación económica; lo llama a sobreponer sus “necesidades” (que en realidad muchas veces son caprichos) sobre las verdaderas necesidades de las otras personas, el ser humano es un ser que ha sido creado para socializar, dentro de este concepto el ser humano ha sido creado para ayudar a su hermano, para compartir lo que tiene con el, para ser un ser solidario, no solo por apariencia sino porque verdaderamente nace de él hacerlo. La Iglesia considera que para conseguir una mejor sociedad es necesario que cada persona deje de ser egoísta y empiece a pensar en todos los efectos que tiene en todas las personas cada decisión que él toma.
Propuesta de solución o equilibrio para el tema asignado.
El capitalismo que se fundamente en un
capitalismo social para mejor empleos
dignos mejorar prestaciones laborales, mejores condiciones laborales y humanos para que haya mejor bienestar social
lo cual contribuirá a disminuir la delincuencia, problema sociales, lo cual
ayudará a una mejor sociedad más productiva y educada para ir erradicando
gradualmente la pobreza de nuestro país.
De esta forma las personas se
encuentran motivadas, producen más y las empresas obtienen mayores ganancias.
Es decir que las ganancias de las empresas un porcentaje es retribuido a sus
empleados lo cual, genera mejor bienestar familiar de todos los trabajadores y
una mejor calidad de vida, por ello llevaría a un crecimiento en el desarrollo
económico y social del país porque todos los sectores sociales económicos se
beneficiarían y contribuirán al desarrollo.
Otra solución es que el gobierno y los
entes económicos del país tendrían que impulsar nuevamente la agricultura, tecnificando a los campesinos,
proporcionándoles créditos a bajos intereses, fertilizantes al costos, que el
gobierno impulse reformas para las compras a precios justos, a través
de una institución reguladora de los productos y posteriormente ponerlos a la
venta en el mercado a precios equitativos.
El gobierno debe de impulsar una mejor
educación a nivel nacional así como también la tecnificación de mano de obra
calificada. Lo cual podría contribuir a un mejor desarrollo del país y de la
región.
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